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Lo que ignoran los
yucatecos
Te estás alimentando mal y no conoces las consecuencias
Considérese, como advertencia, que en la reproducción de
estos relatos hemos tratado de conservar su pureza original y para nada se ha alterado su
contenido: nos hemos servido de ellos para mostrar, estrictamente, la forma en que el
campesino maya de nuestro tiempo expresa actitudes y conceptos que para las clases
educadas resultan como en realidad lo son fantásticos e increíbles.
Por esto nada más hemos dejado que Lorenzo Chan hablara y
nos comunicara espontáneamente esa serie de experiencias, generadas por la superstición
y el agüero que han jugado papel principalísimo a través de las edades de su raza de
piedra, y que han llegado hasta nosotros, mezcladas con lo hispánico, para ofrecérsenos
en todo su misterio y en todo su ingenuo sentimiento |