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Ceremonias y Leyendas Mayas
Las estrellas, quisiera tocarlas, son
tan altas y tan bellas. Quisiera tener algunas para alumbrar el camino de
la milpa en las noches de nublado. El otoño ha llegado, el maíz espigado,
las últimas lluvias caen y se siente el aroma de cosecha. En el día miro al
sol dorar las mazorcas y a la abeja que se posa a fecundar las semillas, el
suave viento mece los tallos largos y escucho el murmullo de las hojas que
se juntan. Así pedía y decía el joven indio en sus noches de silencio... |

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