| AQUÍ EN LA
TIERRA
PROEMIO
Estimado Indalecio:
Tus pensamientos son plegarias que
encuentran eco en la palabra. Eres el poeta que eleva una oración al Creador
y Señor de la historia, y alza su voz para implorar y agradecer a la Virgen
Madre.
Todo lo que gritas o susurras en la
intimidad de tu corazón y tu conciencia, nos permite recordar aquella
afirmación de San Agustín que decía: "Nos hiciste para Ti, Señor, y nuestro
corazón estará inquieto hasta que descanse en ti".
Tus palabras son palabras que no se
las lleva el viento... Tus palabras son la materialización de lo siempre
eterno de la única Palabra. Tus palabras crecen en el surco de cada pliegue
del alma.
Pbro. Manuel Ceballos García. |