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Antonio
Mediz Bolio
(Notas para un ensayo)
El culto de los árboles se pierde en lo más remoto del
comienzo de las sociedades humanas. Entre los druidas, o sea los viejos
sacerdotes galos, se adoraba el espíritu arbóreo del encino; en las antiguas
aldeas alemanas, el tilo proyecta su sombra mágica para los enamorados; en
la santa Guernica de los vizcaínos, el árbol que dará ocasión a Picasso de
realizar la más discutida de sus obras, es un roble.
Aquí, en esta gran planicie, asiento de la cultura de los
mayas, el Yaaxché, es decir, la ceiba..., la ceiba sagrada, el árbol
de la vida... |

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